Conferencia de Luis González Palma

Durante el mes de mayo, el destacado fotógrafo guatemalteco, Luis González Palma, estuvo en Chile invitado por Galería EKHO y por el Magíster en Investigación y Creación Fotográfica de la Universidad Finis Terraelugar donde dictó una conferencia para los estudiantes. La conferencia tomó la forma de una conversación con la directora del magíster, Andrea Josch y con los profesores y alumnos. En ese encuentro no sólo lo pudimos conocer por su obra, sino también por sus reflexiones, comentarios y anécdotas en torno a su trabajo artístico.

Como él mismo cuenta, por mucho tiempo fue catalogado como un “fotógrafo de indígenas” debido a sus primeros proyectos fotográficos consistentes en retratos que todavía parecen servir para ilustrar libros de fotografía latinoamericana exportables a Europa o Estados Unidos. Pero según el fotógrafo, en sus retratados simplemente estaban presentes los rasgos de la gente que vive en Guatemala. Algunas de sus modelos eran personas cercanas, como su ahijada psicóloga o la directora de una galería de arte. Su intención no era convertirse en “un fotógrafo antropólogo que se va al altiplano a documentar a un grupo étnico”; a González Palma le interesaba una mirada donde él mismo se pudiera reconocer. Confiesa que de niño le gustaba ir a las iglesias y buscar la mirada de las vírgenes; ponerse en el punto exacto donde se sintiera observado por ellas, pues “es a través de la mirada que se sostiene psíquicamente al otro”. Por lo mismo ve en la práctica fotográfica una manera de ser observado a través de sus imágenes “La gente me ve a mí a través de las imágenes que yo hago”.

En la conversación González Palma nos invitó a recorrer su obra confesando sus motivaciones, miedos y obsesiones, dejándonos apreciar un itinerario de trabajo fotográfico donde la imagen no sólo ha circulado en su dimensión simbólica o indicial, sino también desde su estatuto material, incorporando diversos elementos como betún de judea o láminas de oro; buscando la experimentación con los soportes, desde la bidimensionalidad hasta una noción escultórica y espacial de la imagen; y tensionando los entornos en que ésta se exhibe, el museo o la calle.

En su trabajo se aprecia una profunda y constante reflexión sobre el valor simbólico y cultural de las imágenes, indagando, por ejemplo, en la representación pictórica, preguntándose si sería posible encontrar a Dios en los pliegues de los paños de pudor que esconden los genitales de Cristo en la pintura religiosa del barroco; o ironizando con el valor de cambio de sus propias fotografías en una exposición en Estados Unidos al ponerles un precio que variaba según la calidad y dimensiones del marco, mientras él se paseaba en la inauguración disfrazado de camarero.

A continuación hemos transcrito algunas partes de esa conferencia/conversación en la que reflexiona sobre fotografía, identidad y procesos creativos.

El audio, registro casi íntegro de este encuentro (se han editado sólo pequeños fragmentos) se puede escuchar aquí.

“Siento que hacer buenas fotos es extremadamente fácil. No hay nada de complicado en hacer una buena foto, pero lo difícil es hacer una imagen con sentido, es decir una imagen cargada con capas de emoción. A mí me interesa hacer una imagen que más que ser vista sea sentida (…); hacer una imagen en la que tú te reconozcas, por un lado, y por otro lado te pierdas.”

“Luego de tantos años en fotografía, te das cuenta de que son muy pocas las imágenes que tú has hecho que generan lo que tú quieres. Si uno es absolutamente riguroso con uno mismo, te quedas con máximo cinco imágenes. El resto son repeticiones de las mismas obsesiones que uno tiene. Uno se la pasa circulando toda su vida en los mismos miedos, incertidumbres, carencias.”

“La imagen la genera el público. Tu pones la imagen y es un espacio de silencio. Es la persona que la ve la que le pone la música; la que le pone los sonidos. Pero la imagen debe tener la capacidad de generarlo.”

“Una mirada crítica es la que pone en tensión tu mirada.”

“Lo ideal es generar una experiencia en el otro.”

“A mí siempre me interesó el síndrome de Stendhal. El síndrome de Stendhal es como un cierto desvanecimiento frente la belleza […] Por eso, hoy me interesa una experiencia de la fotografía donde ésta sea mucho más escultórica; que juegue más con el espacio.”

“Tú te paras ante un cuadro de Malevich de una forma muy distinta a un cuadro de De Kooning. Tú reaccionas distinto frente a esa realidad pictórica que frente a un cuadro donde se ha eliminado el gesto; un minimalista, Donald Judd, por ejemplo. Jeff Wall decía que para que la fotografía funcione lo que se necesita es eliminar el gesto. Pero en la pintura puedes ver las pinceladas y esa materialidad genera una relación con la experiencia. No es que tú te pongas a pensar ‘ah, el pintor tenía un pincel en la mano’… eso se percibe psíquicamente, estalla. Está en la forma en que tú has aprendido a leer pintura, por ejemplo. sabes que te enfrentas ante el tiempo específico de alguien trabajando.”

“Nos estamos diluyendo en el tiempo al igual que las imágenes. Las imágenes son nacimientos y muertes igual que nosotros. Entonces nos acompañan. Las imágenes son artefactos que nosotros generamos para que nos alivien cierto tormento. Por eso para mí la belleza es importante. Hay muchos artistas que rehúyen de la belleza. Para mí es como un alivio.”

“Cuando doy talleres siempre cito una frase de Beckett quien decía: toda obra es un pequeño fracaso.”

“Una imagen debe trascender a si misma”

“Lo que intento con mi propia obra es darme libertades”

“Si con tu obra no te deslumbras en algún momento, no vas a deslumbrar a nadie”

Las Raíces del Paraíso - Luis González Palma

Las Raíces del Paraíso – Luis González Palma