Doubernad, construcción del imaginario familiar

 

Fernando Montiel Klint (1978, México) se ha destacado a través de estos últimos años, por poseer una narrativa fotográfica delirante, colmada de humor negro y crítica, que en sus primeros trabajos lo llevaron a poner en escena lo que conocemos como tableux vivant (cuadros vivos), ingresados al discurso del arte por artistas como Jeff Wall o Cindy Sherman. En sus primeras obras, el autor se apropia de referentes del mundo del arte, el cine, la música y expresiones callejeras; apropiaciones e influencias que son una motivación en la búsqueda de una dimensión estética que le permita recuperar en las imágenes, tanto lo poético como lo bizarro del mundo; que en sus fotografías se perfila alienante y al mismo tiempo un universo nunca sobreentendido. En uno de sus últimos trabajos, “Doubernard” Mención Honorífica en la XVI Bienal de Fotografía del Centro de la Imagen México (2014), el autor va en busca del archivo familiar con la intención de articular un relato personal acerca de su pasado.

Fernando Montiel Klint, Doubernad

Fernando Montiel Klint, Doubernad

A través de puestas en escena, el autor va construyendo el imaginario familiar, siendo visibles en las imágenes, elementos repetitivos, como una obsesión del reencuentro con lo perdido o con lo no experimentado. ¿Hasta qué punto la memoria fotográfica fundamenta el presente? En la obra de Montiel Klint los personajes retratados se convierten en esculturas que imitan el deseo de conocimiento e historia del autor, otorgando al espectador una interpretación dramática de su espíritu archivístico. Por esta razón, el autor emplea una cámara de formato grande: “Me guía por un tiempo lento y pausado, para dejar el espacio reflexivo y creativo de la imagen con una idea previa”

Fernando Montiel Klint, Doubernad

Fernando Montiel Klint, Doubernad

El juego de reinterpretar una narración ya inexistente, ofrece una libertad creativa que el autor aprovecha de manera astuta. El juego de elementos como expresión en cada fotografía; alfombras, sillas, mesas, cuadros, lámparas, establece una unidad de sucesos en una época determinada o más bien la recreación de hechos en un estado atmosférico del tiempo. Es una serie casi fílmica, a lo Zhang-Xiaogang, pero de una forma más dulce y nostálgica, que intercala los cambios tonales de las fotografías pasadas y presentes, para construir desde la ficción narrativa, una historia sobre la propia existencia del artista.

En la actualidad, el álbum familiar se ha vuelto una referencia importante, parte de una memoria archivística que necesita estar consciente de su pasado y de una necesidad de des-jerarquización de la historia. Todo relato mantiene un núcleo de importancia dentro de un contexto mayor, menor o igual. O desde la visión de Aby Warburg donde se impuso desafiar los márgenes de la clasificación con su proyecto Mnemosine.
En la recuperación del archivo de Doubernard, parte del trabajo, puede vislumbrar -al igual que en las puestas en escena- el protagonismo de la mujer, con un rol de fuerza y vida. El ejercicio compensatorio hacia los personajes femeninos destaca tanto como la utilización de objetos clave; espejo y reloj. Construyendo así un complejo trabajo fotográfico, siendo la búsqueda de la madre, fundamental en sus fotografías. De esta manera, convierte a la mujer en protagonista de su biografía.

Fernando Montiel Klint, Doubernad

Fernando Montiel Klint, Doubernad

Montiel Klint unifica esta serie en un tiempo inventado, aparecen los antepasados con su nostalgia adherida, los viajes, las costumbres, las fiestas, y Doubernard va conformándose como un archivo familiar, un puzzle, en que los antepasados con la familia del presente, se entrelazan y se comunican en una sola línea temporal.
En Doubernard, la fotografía es un elemento de redescubrimiento de la auto-biografía del autor y a la vez una expresión fotográfica poderosa, comunicativa y artística. Donde el espectador se transforma en testigo y a su vez en lector de la fotografía y la puesta en escena. La fotografía pasa a ser no sólo estética, sino que también, un testimonio; el cual es presentado por Fernando Montiel Klint como una “constelación de imágenes en una instalación con reminiscencias escultóricas y en donde el diálogo de imágenes crean nuevos significados a este imaginario familiar”

Link del autor: http://www.fernandomontielklint.com/