Pabellón 7 de Beatriz Garcés Guzmán

 

El Pabellón 7 es un sector del Hospital Psiquiátrico El Peral marcado por una historia llena de altibajos, que en un momento albergó una sobredemanda de pacientes, mezclando en el mismo pabellón a pacientes con diagnósticos, patologías y necesidades diversas, desde los años 80 hasta su simbólica clausura el año 2002, enmarcada en los cambios del modelo de salud mental en Chile, de uno tradicional-manicomial a uno socio-comunitario, que hoy continúa su desarrollo en el Peral. Este pabellón se mantuvo abandonado desde 1997 por lo que actualmente es un lugar oscuro, maltrecho, casi sin electricidad, albergue de viejos insumos hospitalarios y registros antiguos de la institución, contenedor de los objetos usados por pacientes y funcionarios, y por lo tanto de las marcas, vestigios y residuos propios de su historia cargada no sólo simbólicamente, sino también por la carga material que guardan sus rincones, por la ineludible presencia material que esta tesis plantea atender.

Polvo, 24 imágenes de polvo sobre papel adhesivo, 2012-2014

Polvo, 24 imágenes de polvo sobre papel adhesivo, 2012-2014

Frente a una posible desaparición y olvido (sea por deterioro o por una probable restauración) surge un trabajo sobre este espacio, que derivó en la acumulación de diversos materiales, archivos, objetos, notas, fotografías, operaciones, lecturas y reflexiones que recorren el problema de la verdad que habita fuera de la historia, del relato y del conocimiento. El fracaso de la certeza ante los fragmentos que guardan el lenguaje irrecuperable de la ruina, desde donde asoman las preguntas por la historia, la verdad, el pasado y el acontecimiento que resuenan al recorrer el pabellón.

Nos referimos a la historia entonces, no como la verdad, sino como una forma de inscripción de lo memorable, que como tal, produce un olvido. Ese pasado que como nunca puede ser igual a sí mismo, sino siempre inscribirse y presentizarse como lo que ya no es, como falta de sí, es la pérdida que viene a ser la chance de la verdad, inapropiable ante los intentos totalizadores de escritura indeleble, de imagen de pasado total.

Grafías, 24 imágenes del reverso de fotografías escaneadas, 2013-2014.Grafías, 24 imágenes del reverso de fotografías escaneadas, 2013-2014.

El olvido y la pérdida como la única verdad cognoscible del acontecimiento, que no es la verdad como hecho aurático inmutable en un pasado verdadero, sino que se constituye gracias a su representación, se debe a su inscripción y al mismo tiempo, la desborda. El olvido, la verdad y el acontecimiento como lo inapropiable que sin tener lugar ni tiempo en nuestro mundo constituido desde el mal de archivo, exige sin embargo, justicia en un lugar sin lugar y en un tiempo sin tiempo, en una superficie de inscripción indescifrable para nuestra adiestrada percepción.

Lo irrecuperable que no se encuentra en la inscripción historicista, ni en el método patrimonial, ni en el tiempo diacrónico del progreso, ni en forma alguna de apropiación, pero que, sin tener un lugar específico, podemos situarla más cerca de una zona sin tiempo histórico, una zona de tiempo puro, rondando en la ruina que evidencia el choque entre una presencia temporal y un sentido perdido. A ese tiempo sin tiempo y a esa zona sin lugar sólo puede acceder la obra que escapa a la apropiación total, una zona que el arte puede flanquear porque no cae en la total apropiación ni en la administrada recuperación. Su tarea es responder a esa exigencia frente a la imposibilidad de la historia patrimonio, de la historia que hace patria a partir de los documentos de la cultura, sea con la historia de los vencedores o de los vencidos.

Marca-huella, fotografía digital de muros del Pabellón, 2012-2014

Marca-huella, fotografía digital de muros del Pabellón 2012-2014

Marca-huella, 16 fotografías digitales de muros del Pabellón, 2012-2014

Marca-huella, 16 fotografías digitales de muros del Pabellón, 2012-2014

Esta es una intervención metodológica-estética de consideración ética para las apuestas historiográficas que construyen las historias de la subjetividad. Una obra que es la reconfiguración de la sensibilidad de esa consideración ética y que propone hacer estallar la multiplicidad de los sentidos que hacían reposar la historia del Peral. Pabellón 7 es la esquirla de esta explosión.

Texto y curaduría: Carlos Araya Moreno

Beatriz Garcés Guzmán (Santiago, 1989) es Licenciada en Artes con mención en Artes Plásticas, Universidad de Chile. Su trabajo ha sido expuesto en diversas muestras: “Tiempo ¿Líquido?” (Balmaceda Arte Joven Valparaíso y Proyecto Acción Sudaca, Centro Cultural Balmaceda Arte Joven, Valparaíso, mayo/junio 2011); “Espacios Itinerantes” (Proyecto Premio Azul 2010, Facultad Medicina Norte, Universidad de Chile, Santiago, mayo 2011); “Laberintos de Amor y Erotismo” (Centro Cultural Casona Nemesio Antúnez, Santiago, agosto 2011); “Genius Loci. Video 02” (Genius Loci y San Martín e Hijos, Santiago, agosto 2014); “Pabellón 7” (Sala Juan Egenau, Facultad  Artes, Universidad de Chile, Santiago, marzo 2014.