Recuperando el documento crítico. Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad

“quizá un documental radical pueda existir. Pero la aceptación habitual de la idea de que el documental precede, suplanta, trasciende o cura del activismo social es un indicador de que aún no tenemos un documental verdadero”.
Martha Rosler, 1981.

El pasado 13 de julio finalizó la exposición “Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad”, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, coincidiendo con la celebración de PHotoEspaña 2015. La exposición ha sido comisariada por el artista, editor, investigador y comisario Jorge Ribalta, y ofrece una aproximación plural a los debates sobre el documento fotográfico que se desarrollan en la década de los 70 y 80 en diferentes contextos internacionales. La exposición se abre con dos citas, una de Sergei Tretiakov de 1927 y la cita del inicio de este texto, de Martha Rosler de 1981. Ambas citas incluyen los términos “aún no”, para dar cuenta de que las prácticas documentales aún no han terminado de reinventarse. Esta muestra está vinculada con la exposición anterior “Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía obrera, 1926-1939”, de 2011 y plantea una re-lectura de prácticas críticas sobre el documentalismo y el realismo fotográfico que tienen como antecedente la fotografía obrera. De esta manera, en esta nueva fase en los 70 y 80 se retomó el problema de la autorepresentación desplazando la figura de obrero industrial fordista hacia otras figuras que surgen tras el Mayo del 68, las luchas micropolíticas y fundamentalmente las luchas urbanas por el derecho a la ciudad. Aún no, reúne más de 800 piezas compuestas por fotografías, revistas, carteles, libros, películas, videos e instalaciones, para dar cuenta de las transformaciones teóricas y prácticas en relación al documental crítico, y también recuerda las diferentes instituciones dedicadas a la fotografía que surgieron en estos años.

La exposición, organizada geográficamente, está dividida en tres partes. La primera se inicia con algunos escenarios en la recuperación de la memoria de la fotografía obrera de entreguerras. En concreto, con el trabajo de un grupo de fotógrafos en Hamburgo en 1973, que empezaron a publicar la revista Arbeiterfotografie1. Esta segunda oleada de la fotografía obrera alemana, planteó la reinvención de formas para generar nuevos debates sobre la representación del obrero, las reivindicaciones por los servicios públicos y la importancia de los archivos obreros. En la sala encontramos reproducciones de los paneles fotográficos que los grupos de Arbeiterfotografie utilizaron en sus exposiciones, tanto en locales sindicales, clubes de aficionados a la fotografía como en el espacio público. De esta manera, las exposiciones se entendían como un espacio de agitación y debate ciudadano.

Exposición Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad, 2015. Fotografía: Joaquín Cortés/Román Lores

Exposición Aún no. 2015. Fotografía: Joaquín Cortés/Román Lores

Stadtplannung für (Planificación urbana ¿para quién?) Exposición de la BINA (iniciativa ciudadana de la zona norte del casco antiguo) al aire libre. Colonia, 1978. Fotografía b/n. Gruppe Arbeiterfotografie Colonia

Stadtplannung für (Planificación urbana ¿para quién?) Exposición de la BINA (iniciativa ciudadana de la zona norte del casco antiguo) al aire libre. Colonia, 1978. Fotografía b/n. Gruppe Arbeiterfotografie Colonia

A continuación, podemos ver la instalación que Dieter Hacker realizó con fotografías anónimas encontradas entre la basura reivindicando y cuestionando la “fotografía de aficionados”. Hacker pertenecía al grupo Volksfoto, uno de los colectivos de Arbeiterfotografie, que comenzó la publicación de la revista con el mismo nombre en 1976.

La siguiente sala nos lleva a 1967, a Besançon (Francia), donde un grupo de trabajadores de la fábrica textil, Rhodiaceta, realizó películas sobre el trabajo en dicha fábrica de forma autodidacta que documentan y autorepresentan los procesos de autoconsciencia obrera del 68. En esta fábrica, ocupada como protesta por los horarios laborales, nacieron los “grupos Medvedkin”, en referencia al cineasta ruso, tras el encuentro con el cineasta Chris Marker. Marker aporta sus conocimientos técnicos y ofrece cámaras. Marker comenta: “Durante mucho tiempo, aquellos que estaban mejor situados para ver ‘cómo están’ no tenían acceso a las herramientas para dar forma a sus percepciones –y la percepción sin forma es agotadora. Y ahora, de repente, existen estas herramientas”.

A continuación la exposición aborda el contexto británico, fruto de la repercusión de la fotografía alemana. En 1975, Jo Spence y Terry Dennett fundaron el Photography Workshop y asumieron la dirección de la Half Moon Gallery de Londres; una institución financiada públicamente y orientada a colectivos y movimientos sociales que produjo también exposiciones itinerantes con paneles laminados en espacios sociales y comunitarios de todo tipo. Desde esta institución se inició la revista Camerawork, que constituyó unos de los principales foros críticos para la nueva cultura documental politizada en el panorama anglosajón. La revista y la galería, fueron el foro de diferentes prácticas documentales entre las cuales destaca el Docklands Community Poster Project; proyecto comunitario que recuperaba el fotomontaje crítico y el lenguaje y los métodos de la publicidad para iniciar una crítica contra los proyectos de especulación urbanística del Este de Londres en los años 80. En sus carteles de grandes dimensiones, utilizaron fotomontajes y material histórico, de manera que su trabajo implicaba una crítica a la fotografía documental y sus cánones.

En la sala siguiente, saltando a los Estados Unidos, encontramos a un grupo de artistas del grupo de San Diego entre el que destacan Martha Rosler y Allan Sekula. Estos dos artistas y pensadores son fundamentales en la examinación y la reinvención del documental, que recuperan su impulso ideológico, tanto por sus obras y proyectos como por sus influyentes ensayos. En esta sala podemos ver uno de los primeros trabajos de Sekula y también el importante proyecto de investigación de Rosler , The Bowery in two inadequate systems de 1974-1975, tras su regreso a Nueva York. Esta obra está compuesta por 24 paneles con fotografías en blanco y negro de diferentes elementos del barrio Bowery (botellas, rincones, fachadas de establecimientos cerrados…) y 24 paneles con constelaciones de términos coloquiales que hacen referencia al estado de embriaguez. Con este trabajo de investigación, sin mostrar personas, Rosler cuestiona la supuesta objetividad de la fotografía humanista.

Martha Rosler, The Bowery in two inadequate systems, 1974-1975.

Martha Rosler, The Bowery in two inadequate systems, 1974-1975.

La segunda parte de Aún no, examina prácticas documentales que van más allá del marco europeo y norteamericano. Se presenta el documental fílmico de Joris Ivens, fundador de la organización de fotógrafos obreros holandeses en 1931, sobre la vida cotidiana en el Vietnam durante la guerra en 1967. A continuación, la exposición aborda los conflictos raciales en Estados Unidos a través de la iconografía del Partido de los Panteras Negras, producida en los reportajes de los fotógrafos, Ruth-Marion Baruch y Pirkle Jones, y las películas de la cineasta francesa Agnès Varda. Ambos trabajos, entregan conocimiento sobre el movimiento y ofrecen una visión afirmativa frente a la aportada por los medios de comunicación.

Más adelante nos encontramos con prácticas documentales de resistencia al apartheid en Sudáfrica. La situación en Sudáfrica generó el debate de si el fotógrafo debía dar cuenta de su subjetividad, o, por el contrario, si debía mantener autonomía y distancia crítica respecto a la instrumentalización de tales prácticas y experiencias. Estos debates dieron origen al colectivo Afrapix, basado en el modelo de la agencia Magnum, que colaboró con colectivos y organizaciones sindicales, la prensa radical y otros medios culturales. En este contexto se desarrolló el proyecto de documentación fotográfica que dio lugar a la exposición, South Africa: the Cordoned Heart (Sudáfrica: el corazón acordonado) que reflejaba la segregación y sus efectos en forma de asentamientos ilegales, desplazamientos forzados y también el proceso de Resistencia.

Luego, encontramos el trabajo de Mediations (Mediaciones) de Susan Meiselas, que se presentó como exposición por primera vez en 1982. Esta exposición reflexiona sobre el fotoperiodismo a partir de su cobertura de los procesos de insurgencia popular en Nicaragua, y el Salvador entre 1978 y 1983. Este trabajo introduce una autocrítica del fotoperiodismo a través de la exposición, utilizando un sistema expositivo que divide la pared en tres bandas horizontales cada una, de las cuales recoge un tipo de representación especifico. Por tanto, este trabajo puede ser descrito como una politización del fotoperiodismo.

Susan Meiselas. Exposición Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad, 2015

Susan Meiselas. Exposición Aún no. 2015

Susan Meiselas, Ofensiva Final, Nicaragua 1978-1979

Susan Meiselas, Ofensiva Final, Nicaragua 1978-1979

La tercera parte de la exposición reúne algunos casos de confluencia entre la actividad fotográfica documental y el surgimiento de los nuevos movimientos sociales y las nuevas formas de luchas urbanas. De esta manera, refleja el desplazamiento de la figura del obrero a las figuras de las minorías y las luchas micropolíticas 2. Una sala muestra la exposición y el libro Morire di classe, promovido por Franci Basaglia, con fotografías de Carla Cerati y Gianni Berengo Gardin, de 1969, sobre las instituciones psiquiátricas. Otras críticas a las instituciones mentales fueron promovidas desde el Centre Internacional de Fotografía de Barcelona, activo entre 1978 y 1983.
Continuando con la temática de la revolución urbana, nos encontramos con los movimientos vecinales en Barcelona que constituyeron un espacio fundamental de debate político en Barcelona. La lucha de los movimientos vecinales por equipamientos, servicios públicos e integración social fueron recogidas en revistas de barrio. Destacaron revistas como 4 Cantons, sobre el barrio de Poblenou, y sobre todo, Grama, de Santa Coloma de Gramanet.

Revista Grama, Barcelona. Exposición Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad, vista de sala, 2015

Revista Grama, Barcelona. Exposición Aún no. Vista de sala, 2015

También encontramos documentación sobre el desalojo de Nieuwmarkt de Ámsterdam en 1975, en el centro histórico de la ciudad. Esta jornada de represión dio lugar al libro, Blauwe Maandag (Lunes Azul), en el que participaron varios fotógrafos como Koen Wessing y Pieter Boersma. Asimismo, en los años 70 en Italia, los dinámicos movimientos de izquierda conocidos como el Movimiento del 77, propiciaron un contexto que hizo surgir una prensa alternativa y politizada. Entre otros trabajos, en la sala dedicada a estas prácticas, encontramos fotógrafos como Uliano Lucas, representante del nuevo fotoperiodismo politizado.

Para concluir, la exposición se cierra reconstruyendo parcialmente el proyecto de Martha Rosler, If You Lived Here… (Si vivieras aquí…). Este proyecto colaborativo, desarrollado entre 1987 y 1989, surgió tras una invitación de Dia Art Foundation de Nueva York, y su objetivo era dar respuestas a la crisis de la vivienda y al aumento de personas viviendo en la calle. El proyecto incluía debates públicos y tres exposiciones que trataban los temas de la vivienda, la comunidad y la pobreza. La reconstrucción de la exposición de 1989, pretende también activar este espacio.

Martha Rosler, If you lived here. Exposición Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad, vista de sala, 2015

Martha Rosler, If you lived here. Exposición Aún no. Vista de sala, 2015

Finalmente quiero destacar la importancia y vigencia de la muestra “Aún no”, ya que constituye una contribución fundamental a la historización de prácticas documentales críticas, las cuales tienden a ser olvidadas y desterradas por la historiografía dominante. Además, la exposición “Aún no”, recupera la capacidad del documental para representar nuevas subjetividades y proyectos políticos de transformación social, devolviendo de esta manera a la fotografía su dimensión de práctica social. Hay que destacar también el excelente catálogo de la muestra que reúne gran cantidad de textos y ensayos como otro material indispensable en esta historización alternativa. Volviendo a la cita de Martha Rosler, que da título a esta exposición y que inicia este texto, la idea de “Aún no” (nos) debe servir como guía para continuar haciendo, y pensando, la constante necesidad de reinvención de las prácticas documentales críticas.

nota

  1. Este nombre alude a la fotografía obrera alemana de los años 20 y 30 que editaron la revista AIZ
  2.  Para Félix Guattari y Suely Rolnik en Micropolítica. Cartografía del deseo, “La micropolítica tiene que ver con la posibilidad de que los agenciamientos sociales tomen en consideración las producciones de subjetividad en el  capitalismo, problemáticas generalmente dejadas de lado en el movimiento militante”