Rosario Ateaga: Sobre archivos, prácticas y búsqueda de una memoria ausente

El siguiente texto en modo de conversación, intenta explorar la práctica de la artista visual, Rosario Ateaga (Santiago de Chile, 1983). Particularmente, su último proyecto llamado “La falta de Archivo”, realizado como parte de su trabajo final, en el Programa de Estudios Independientes del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Máster en Estudios Museísticos y Teoría Crítica de la Universidad Autónoma de Barcelona, España).

Rosario Montero:
Me gustaría comenzar con una breve descripción de tu último trabajo, el cual según entiendo no es una obra terminada, pero una buena excusa para compartir e intercambiar preguntas relacionadas a la práctica fotográfica y su cruce hacia otras áreas de conocimiento. Entonces, ¿podrías partir contándonos brevemente sobre tu proyecto “La falta de archivo”?

Rosario Ateaga:
Antes de este proyecto escribí un texto con mis últimas series fotográficas, se llamaba: “La falta de acontecimiento en la escena”. Trata en casi todos los casos, de ausencias, muchas imágenes de objetos y lugares a punto de desaparecer. No sabes si es porque serán ruinas o porque están descartados, olvidados o sin un uso específico. El desgaste desde su estado de ausencia (título de una de mis primeras series de investigación) eran imágenes del interior de algunas instituciones disciplinarias: hospitales, morgues, maternidades.
Buscaba intensamente en sus ruinas: vestigios y rastros de información. Me insertaba en las bodegas de rezagos o bodegas de excluidos 1 que estos lugares poseen y miraba en estos objetos o documentos, diferentes capas de historia. Al salir de estos espacios (otros espacios como diría Michel Foucault) aparecía la ciudad, sus alrededores y una noción de paisaje que poco a poco, he ido investigando en mayor profundidad, quizás desde un concepto relacionado a los contextos históricos y culturales de nuestros tiempos.

En mi estadía en Barcelona este último año, como proyecto he estado trabajando en la ausencia de archivo. De este modo, busqué casas abandonadas en medio de la urbe; encontré una casa en ruinas en medio de la ciudad cuando pensaba en realizar una cartografía a partir de la desaparición de las barracas (tomas) en los años 90 en Barcelona. La falta de información y por supuesto la curiosidad, me llevó a encontrarme con una serie de antecedentes como el nombre del arquitecto que la proyectó y todas las obras realizadas por él, hoy desaparecidas (teatros, casas y cárceles). Pero sobre todo que estas ruinas, están habitadas por una enorme masa natural y verde. Un jardín en movimiento que según Gilles Clément, tiene todo invadido. Desde sus muros hasta el suelo.
En este momento comienzo con una metodología de trabajo para tener otras capas de información sobre el lugar. Encuentro una imagen instantánea, hago un herbario con todas las especies que habitan el terreno. Realizo una búsqueda por los escombros para encontrar objetos. Le pregunto a la gente que conoce el lugar: el hombre rumano que a veces llega a dormir, las señoras de la fundación silvestre que alimentan a la colonia de gatos que vive ahí, y el conserje del edificio de enfrente que me permite realizar fotografías desde la azotea.

La falta de Archivo, Fotografía desde la azotea del edificio de enfrente a Can Ferrer. (Vista de pájaro). 2015.

La falta de Archivo, Fotografía desde la azotea del edificio de enfrente a Can Ferrer. (Vista de pájaro). 2015.

R.M:
Pareciera ser que en ambos proyectos buscas reconstruir una memoria, no solamente desde la experiencia individual sino desde la colectiva y de ahí la relevancia del archivo. En este sentido me gustaría que me contaras un poco ¿Qué papel juega la fotografía en esta relación memoria/archivo y de cómo para ti se establecen diferencias entre las nociones de documento, archivo e imagen?

R.A:
En ambos proyectos la fotografía me ha permitido acceder a esas inexistencias o “silencios” del archivo Si es la oficina de inventario del hospital psiquiátrico, o el centro de documentación del museo o el archivo municipal del ayuntamiento. Siempre (o en tanto aparece esa falta de) existen lagunas mentales o vacíos de información, ya sea por pérdidas, extravíos, quema, desaparición o exclusión. La fotografía entonces tiene esa capacidad de volver a generar nuevas tipologías e imaginarios posibles acerca de esos lugares, utilizando de esta manera, un propio sistema archivístico con la posibilidad de que los documentos almacenados sean la lectura de un discurso por medio de las imágenes. Reivindicando la especificidad de las microhistorias, de los lugares marginados o abandonados, para así construir un relato que hace visible quién está detrás de este proceso performativo.
Con el conjunto de metodologías que uno utiliza para acceder a esos lugares de nuestra memoria cultural (como experiencia colectiva e individual) intento reconstruir a través de la fotografía, aquello que no está visualmente presente pero que aparece en un estado de ausencia; omitido, extraviado, etc.

R.M:
De alguna forma, si es que he entendido bien, la fotografía en estos proyectos aparecería como una especie de prótesis de la memoria, en donde el acto de fotografiar pretendería completar los vacíos. Si es de esta manera, ¿cómo plantearías tú la relación fotografía documento/ficción?

R.A:
Para dar a entender esta relación se me viene a la memoria como ejemplo, el proyecto de Robert Smithson, Hotel Palenque 2 el cual conlleva una praxis artística y una dimensión reflexiva que a mi parecer responde perfectamente a esta pregunta. La (des)articulación del texto con la imagen y su relación con la fotografía como documento, a mi parecer confirma de que el solo hecho de encuadrar, mirar y cortar un fragmento del mundo es en sí una ficción. Por lo tanto, el tema de la prótesis me interesa particularmente como asunto biopolítico y de cómo la cámara es una extensión de nuestro cuerpo, en que algunas veces produce precisión y otras confusión. Smithson realiza un viaje, saca una serie de diapositivas, luego hace una conferencia, luego todo eso se convierte en un libro. Cada uno de estos actos performativos me ayudan a entender y convivir con esta relación documento/ficción.

La falta de Archivo, Fotografía interior Can Ferrer, 2015.

La falta de Archivo,, Fotografía interior Can Ferrer, 2015.

R.M:
Diríamos entonces que contemplas el acto fotográfico no sólo como una acción de captura, sino como una acción política en que cuerpo y acciones están involucrados.
Al respecto Chris Pinney (antropólogo), en varios de sus escritos nos habla como la fotografía (y su percepción como documento social) ha sido utilizada durante la colonia (y todas las derivas que esta implica) como un aparato de gobernación y vigilancia hacia los pueblos colonizados.
Entonces aquí me surge una pregunta, (que es una de las que este año he estado tratando de resolver), ¿de qué manera, qué procedimientos, estrategias de producción etc, utilizas para desmarcar o resignificar las acciones y la fotografía de estas dinámicas de poder? (esto dando por entendido que el proyecto en el que estás embarcada busca generar un espacio de reflexión y resistencia en el contexto urbano)

R.A:
Me interesa mucho ubicar la atención en espacios de resistencia, y la fotografía es una entrada posible a esos lugares que han sido descartados o que están en desuso, y su documentación los vuelve a resituar o significar en una nueva cartografía, no la oficial quizás, pero sí una alternativa.
Barcelona ha sufrido procesos de urbanización y de transformación radicales. Uno de estos en 1888 con la exposición universal, el otro con las olimpiadas desde 1986 hasta antes de la crisis. Esto último fue muy importante, ya que, con la eliminación de las barracas y la construcción e invención de la ciudad modelo/marca, (des)aparecieron las cloacas, los sitios baldíos, los polígonos industriales. Construyeron las playas que antes no existían, y nuevos edificios y monumentos se erigieron. Ambos sucesos a finales de estos últimos dos siglos han determinado a la ciudad. Comento esto porque hubo una serie de fotógrafos que fueron registrando estas transformaciones. Si en París lo hizo Eugene Atget -y eso se puede ver en Seven albums- en Barcelona uno de ellos fue Manolo Laguillo, que registró Barcelona desde 1978 a 1997.
En este libro aparece el texto de Ignasi Solà-Morales: Terrain Vague, quizás ahí comprendo aquellas dinámicas del poder visibles; esos lugares que están fuera de la producción, que pasan desapercibidos o casi invisibles en esa burbuja inmobiliaria, insistiendo en la posibilidad de estos espacios, y como artistas y fotógrafos trabajan a partir de estos lugares; algunos desde una disidencia, otros desde la reflexión.

La falta de Archivo, Detalle herbario, ficha y hoja encontrada, 2015

La falta de Archivo, Detalle herbario, ficha y hoja encontrada, 2015

R.M.
Entonces, parece que tus estrategias de producción son las que se orientan hacia una mirada de resistencia, las cuales muchas veces toman la forma de trabajo colectivo y en donde la fotografía, si bien importante en tu trabajo, ¿es una herramienta de documentación y resignificación? Ahora bien, me parece interesante esta idea de resituar o significar una nueva cartografía y me gustaría me contaras un poco más sobre este tipo de estrategias particularmente en tu último trabajo “La falta de archivo”. ¿De qué manera ocurre o cuáles son tus intenciones al significar una imagen? ¿Es acaso el vaciamiento, la ficción poética o el documento desplazado?

R.A:
Al intentar ver este trabajo desde una cartografía (más allá de su línea cronológica), es decir, como un archivo abierto que va cambiando constantemente -para así experimentar formas de inserción en el territorio en su dimensión espacial, temporal y social- tiene relación con el concepto de constelación de Walter Benjamín, y en ese sentido, Can Ferrer (nombre de la casa en el proyecto “La Falta de Archivo”) se va transformando continuamente. Su jardín descontrolado que se va apoderando de toda la ruina, hasta su arquitectura que se cae a pedazos. La noción de naturaleza y cultura, en que la primera crece de manera horizontal y la otra tiende a lo vertical, como lo señalado por Lévi-Strauss en Tristes Trópicos, en que el sistema colonial construyó ciudades sobre las ruinas de los pueblos originarios.
Son muchas capas complejas de información que uno puede ir develando en un sentido a la vez inverso. Y es que la fotografía nos permite hacer lecturas desde distintas dualidades posibles.

R.M:
Es interesante la manera a la que te refieres al tiempo, ya no como una representación lineal de una secuencia de “eventos” sino como un sistema de relaciones, o constelación, en que pareciera ser que los relatos no surgen desde una consecuencia histórica presentada (cronología), sino más desde las distintas dimensiones de significancias que una imagen adquiere. En este sentido, debo admitir que me cuesta sumarme a la idea que planteas en cuanto a la percepción (o lectura) de un espacio a partir de dualidades (especialmente la de naturaleza y cultura), ya que pareciera ser que estas no siempre traducen la complejidad de los sistemas de relaciones de un lugar, sino que más bien establecen percepciones limitadas por estas divisiones.
Volviendo al tema de la representación no lineal del tiempo, me gustaría si pudieras contarnos ¿de qué manera la fotografía, que siempre se ha definido en relación al tiempo (instante congelado) te facilita la producción de este tipo de diagramas perceptivos?

R.A:
Estoy de acuerdo que los sistemas de relaciones son mucho más complejos, pero sí que las imágenes construyen una oposición dialéctica. Cuando Gilles Deleuze establece la oposición entre los polos pero desde un sistema abierto, donde las estructuras no son rígidas y donde los conceptos tienen infinitos matices, por ejemplo con la noción de ruina; naturaleza y cultura posibilitan la particularidad de comprender que no son definitivos. Son cambiantes, y en este sentido la ruina se puede estudiar desde ambos polos.
Por otra parte, la teoría del display como el principio basado en los museos de historia natural, nos permite que un relato puede mostrarse o exhibirse como un gabinete de curiosidades, es decir, ese montaje lineal y continuo tan relacionado a esa línea de tiempo cronológica, se modifica por un diagrama en que no hay inicio establecido; sino más bien múltiples comienzos y finales.

La falta de Archivo, Fotografía exterior Can Ferrer, 2015

La falta de Archivo, Fotografía exterior Can Ferrer, 2015

R.M:
Me parece una buena exploración- idea de la disposición de las imágenes como diagrama en que no hay inicio establecido, sino más bien, múltiples comienzos y finales. En este sentido, y pensando en las posibilidades materiales que tiene tu proyecto (expo, publicación, web, etc) ¿Qué forma y de qué manera crees esta idea de diagrama puede ser materializado?

R.A:
Pienso que el proyecto está compuesto por diferentes momentos, en que ya pude realizar una primera instancia expositiva y presentación al respecto. Sin embargo en aquella ocasión, sólo se mostró fotografía, vídeo y algunos objetos. Ahora estoy construyendo el herbario con muchas de las plantas que existen en el lugar. La publicación debería ser el dispositivo que contenga todas estas etapas; quizás en volúmenes o como un gran archivador visual.
Este trabajo puede ser un ensayo a partir de la historia de una casa, un ejercicio enciclopédico de imágenes relacionadas a la experiencia con el lugar. El diagrama desplegado desde líneas que uno va trazando y va mostrando en distintos tiempos.

Archivo contemporáneo de Barcelona. Localización de barracas en la ciudad a principio de los años 90.

Archivo contemporáneo de Barcelona. Localización de barracas en la ciudad a principio de los años 90.

R.M:
Que relevante puede ser pensar un proyecto desde una perspectiva más interdisciplinar, en donde tomas prestado metodologías a distintas áreas de conocimiento, haciendo una especie de levantamiento que quizás busca trascender lo puramente visible. Ahora, cuando hablas de construir un herbario ¿tu idea es fotografiar cada planta? ¿O utilizar los objetos (planta, ficha técnica etc.)? Y si es imagen lo que irá en la publicación, ¿cómo ves tú estas dislocaciones entre los objetos reales, sus metodologías (en el caso del herbario) y la imagen impresa?

R.A:
Estoy realizando esta publicación con el fin de contener en sus páginas impresas: imagen y texto. Fotografías en su gran parte, que han significado y traduzcan toda una estadía en ese lugar, con las condiciones lumínicas diferentes, en distintas estaciones del año, cámaras fotográficas de diversos formatos, películas. Un relato a partir de un día con sólo 36 posibilidades, otros con varios minutos de grabación. Por ejemplo, el herbario comenzó a través de la recopilación y el estudio de las plantas que habitaban el lugar, a través de la catalogación o construcción archivística. Llevé conmigo muestras de hojas y algunas flores, se escanearon y construí unas fichas con el nombre científico y común de cada una (siguiendo los métodos científicos clásicos de observación y clasificación); luego su familia respectiva. Las señoras que cuidaban la casa también poseían bastante conocimiento del jardín y de muchos de los árboles frutales; ellas mismas los habían plantado ahí. Había un naranjo/limonero híbrido, un níspero, una yuca entre muchas otras especies, además de malezas y arbustos. Una colonización cultural durante todo el proceso de modernidad que ha atravesado la propia casa, tratando las tensiones entre los diferentes territorios culturales que se superponen en una misma geografía; logrando hacer una aproximación crítica a las instancias de poder que ese lugar ha contenido. Este fichero, es un documento compuesto por una imagen/texto que para mí ha tenido mucha importancia en esta investigación. Dado que sin el texto, artistas y fotógrafos no podrían contextualizar todo el proceso del proyecto. El texto es imagen, y acompaña a ésta de manera que el libro/publicación o lo que pueda resultar de este acto de documentar, coleccionar, archivar, pueda ser visto en todo su espectro.

La falta de Archivo, Detalle exposición en Espai Colona. Fotografía baldosas y pedazo de muro encontrados, 2015

La falta de Archivo, Detalle exposición en Espai Colona. Fotografía baldosas y pedazo de muro encontrados, 2015

R.M:
Que interesante es cuando los proyectos van mutando en relación a la experiencia de toma, y deja de ser una simple documentación de “eventos” y pasa a ser una interpretación de una experiencia que pregunta y problematiza los hallazgos.
En relación a esto, me gustaría para finalizar esta conversación, preguntarte cómo sientes que ha cambiado tu práctica fotográfica desde que dejaste Chile (si es el caso) y que nos cuentes un poco qué procesos nuevos (relacionados a tu trabajo fotográfico) han comenzado.

R.A:
He disfrutado mucho la posibilidad de estudiar en un museo de arte contemporáneo. Las crisis y delirios que ocurren en su interior, también su funcionamiento, su archivo y centro de documentación, la calidad de las exposiciones que suceden. Artistas, comisarios, filósofos, una serie de personas que se te cruzan en el camino y te muestran algo nuevo: un libro, un referente y por supuesto todo esto incide en los propios procesos de investigación y de creación. También la reconciliación con los tiempos, más lentos, sin querer tener todo listo inmediatamente o querer mostrar todo la primera vez. Compartir los descubrimientos, cometer muchos errores y sacar conclusiones, de lo visto, lo aprendido y lo escuchado. Me siento muy afortunada de poder hacer tantas cosas en relación con el arte y acompañar ésto desde la fotografía.

Bibliografía

BENJAMIN, Walter. Sobre la fotografía. Traducción José Muñoz Millanes. PRE-TEXTOS 2004.
CLÉMENT, Guilles. El jardín en movimiento. Traducción Susana Landrove. Barcelona. Editorial Gustavi Gili 2012.
DELEUZE, Guilles. Diferencia y Repetición.Traducción María Silvia Delpy y Hugo Beccacece. Buenos Aires, Amorrortu,2002.
DE SOLÀ-MORALES, Ignasi. Terrain Vague. 1995. En BARCELONA de Manolo Laguillo 1978-1997 MACBA.
FOUCAULT, Michel. De los espacios otros “Des espaces autres”, Conferencia dictada en el Cercle des études architecturals, 14 de marzo de 1967, publicada en Architecture, Mouvement, Continuité, n 5, octubre de 1984. Traducida por Pablo Blitstein y Tadeo Lima.
LÈVI-STRAUSS, Claude. Tristes Trópicos. Traducción de Noelia Bastard. Paidós. Barcelona. 1988
PINNEY, C. (1997). Camera Indica: The social life of Indian photographs. Chicago: University of Chicago Press.

Link de Rosario Arteaga: www.rosarioateaga.com

nota
  1. En el Hospital del Salvador le llamaban bodegas de excluidos, en el Psiquiátrico le llamaban bodegas de rezago y se refiere al material abandonado o en desuso que queda en estos lugares
  2. http://centrefortheaestheticrevolution.blogspot.com/2011/08/robert-smithsons-hotel-palenque.html