Archivo y subversiones sobre el cuerpo escindido en el fotolibro “Este cuerpo no es mío”, de Paula López Droguett

 

“Y es que lo que realmente queremos es más carne. Quizás porque su visión nos remita a lo humano, o al menos, a su recuerdo”

Juan Guardiola, La Certeza Vulnerable (2004)

 

Las fotografías del proyecto  Este cuerpo no es mío de Paula López Droguett,  fueron halladas en un ex centro de estética en la ciudad de Buenos Aires. Hacen parte de un archivo de cuerpos desnudos, femeninos, fotografiados por el médico cirujano antes o después de su proceso operatorio. Esta mirada médica los rotula y sitúa en el mercado de las estéticas de los cuerpos, por ende, constreñidos a un sentido silencioso de jerarquización y racialización, que en el afán competitivo de la carne como objeto, los expone a un modelo imposible de alcanzar.

Portada fotolibro Este cuerpo no es mio

Portada fotolibro Este cuerpo no es mio

El hallazgo de las fotografías, permite a Paula López  Droguett cuestionar la idea de un Ethos femenino; la condición naturalizada de características “femeninas” proyectadas como género, tanto social como culturalmente, y que desde la imagen fotográfica, es una relación indivisible  entre mirada/cuerpo, dominio y violencia. Estas ideas son articuladas en las fotografías por mecanismos de  engrapado, sutura y pliegue, exacerbando la construcción de una  nueva corporalidad, que al constituirse  como estética podría cruzar en un mismo tiempo, ideas de rotulación,  obsolescencia y renovación.

El engrapado que realiza la autora y va sobre la piel fotográfica como una sutura, experimentado aquí con ganchos de metal, cortes y sobre posición de papel fotográfico, alude en sí a lo grotesco del acto quirúrgico, a una construcción de collages de trozos curtidos. Lo tosco de este procedimiento es un lenguaje estético que busca romper con lo manual y delicado  con que frecuentemente es asociado el hacer femenino, similar al lenguaje de muchas artistas feministas que según Ana Martínez-Collado, “son artistas que apuestan por desmontar una artisticidad “femenina” asociada a lo delicado” (2008: 133); por tanto,  la artista juega con este lenguaje retomando la estética de la marca,  lo abyecto; simbologías que desarman y desordenan las  significaciones sobre el concepto del cuerpo y rol femenino.

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

En la obra realizada por Paula López,  se puede leer esto y más, como es la vulnerabilidad de los cuerpos y  la ignominia de ser cuerpos sin autodeterminación;  ideas que recogemos en la sociedad pornocapitalista de Preciado (2008:27), o como señala David Pérez, cuerpos expuestos a una sobre excitación en la cadena de producción mercantil de subjetividades (2004:10). Porque, ¿qué es un cuerpo agenciado para ser de una forma que definitivamente no es y no será? Ideas corporales que se reiteran una y otra vez en la contemporaneidad de las imágenes publicitarias, en los modelos televisivos, en la frustración permanente del cambio.  O en el caso citado, en la reiteración de la mirada del médico cirujano que registra, corta  y cose desde un patrón determinado de subjetividades que impone y sigue.
La autora se apropia de estas imágenes componiendo una lógica de descabezamiento, una dialéctica de la mirada médica y masculina, en la cual se anulan los rostros y las miradas; dejando un rostro sin evidencias, “sin identidades faciales” (BARTHES, 2006:162). De esta forma, los cuerpos se construyen tal  registros de carne inexpresiva,  que a partir del gesto del corte, pliegue y sutura, accionan una intención del objeto -en este caso el fotolibro- subvirtiendo los roles de la mirada al dejar la posibilidad de elección -del pliegue y despliegue- en la voluntad del espectador, quien de esta forma es indirectamente invitado a intervenir un escenario de cuerpos cosificados.

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

El teórico del cine Stephen Heath, en Questions of Cinema, alude a Jacques-Alain Miller como el crítico que introduce el término sutura dentro del campo del psicoanálisis, señalando que sutura es un concepto que remite a la unión de lo simbólico y lo imaginario. Heath, en el medio cinematográfico, se refiere a este término como una articulación de un discurso introducido para especificar la relación del sujeto dentro de la cadena significante. Puesto que “el cine como discurso se percibe como si estuviera implicado en una pérdida, la pérdida de la totalidad de la imagen, la pérdida del placer extremo de la absorción en la imagen cuando el espectador es colocado como el sujeto de la película”

Reflexionando entonces en los términos cinéfilos señalados por Heath, Paula López crea un enlace significante entre la imagen y la mirada del espectador.   Da la posibilidad del juego reparador, la bisagra que oculta o hace aparecer las imperfecciones corporales. Como  en un “do yourself”, los pliegues se  extienden o repliegan en una movilidad de inconsciente develación; provocando que los cuerpos luzcan menos ajados o más delgados si se les recorta o no un trozo de carne. Es una articulación entre imagen y sujetos, de poder y dominación, de ocultamiento y develamiento.

Sin embargo, el trabajo de sutura y pliegue realizados por  López, no están referidos a la enfermedad de los cuerpos, aunque si hablan de exigencias, clausuras e igualmente de pérdidas, pero estos se dirigen mayormente a conformarse como simbologías inscritas en la abyección del hecho pre y post-operatorio de un acto estético; acción que la artista activa encadenadamente entre una imagen y otra.

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Las suturas, engrapados y pliegues efectuadas en las imágenes, podrían igualmente actuar como borraduras, las que trafican con la percepción tanática  freudiana,  asociada al acto de supresión, aquí de anulación, y que es una acción que media en deshacer algo  (el cuerpo femenino), no implicando la ocultación del cuerpo, sino que por el contrario, una exacerbación y develación de la ideología de la negación del otro (el cuerpo del otro), puesto que en las imágenes de mujeres víctimas del deseo de transformación, se involucran corporalidades y contextos de obsolescencia y pérdida. Creando en sí un catálogo de cuerpos en su matriz desechados y olvidados, pronto restituidos por nuevas máscaras quirúrgicas; nuevos engrapados que el maquillaje de la técnica médica oculta.

La escritora e investigadora colombiana Sol Astrid Giraldo se interroga:

¿Las representaciones plásticas re-producen miméticamente los cuerpos concebidos por una determinada época y sociedad? O acaso, ¿contribuyen a construirlos y a instaurarlos como un mandato visual que se debe emular por los cuerpos reales? ¿El arte tiene también el poder de producir contraimágenes corporales que ayudan a poner en circulación otros discursos que desvirtúan los mandatos hegemónicos sobre los cuerpos?

El proceso de apropiación e intervención de Paula López, enuncia un espacio de dominación, control y pérdida. Restituye un saber hacer con la producción de cuerpos que aunque abyectos bajo la mirada médica, son percibidos por el uso de la materialidad en el fotolibro como contraimágenes. La autora establece un discurso crítico de los cuerpos, basándose en los mismos lenguajes al que son sometidos desde la mirada del mercado y la práctica médica. Una eterna utopía y distopía en pugna detrás de los cuerpos femeninos.

Dentro de una revisión de modelos de fotolibros, el uso del formato no ha sido un azar para la autora. Los fotolibros se constituyen como narrativas visuales, ordenados espacialmente en la sucesión de páginas desde una lectura personal. En la actualidad, el énfasis en la mayoría de los fotolibros es resaltar percepciones y conexiones visuales a través de la temática y la calidad del diseño, la impresión, la belleza per se de los libros. En su opuesto, las imágenes que componen el fotolibro de Paula López no son bellas, son cuerpos desnudos que no corresponden al estereotipo histórico y al modelo artístico del “desnudo femenino”. Estos cuerpos muestran por el contrario, el patio trasero, el “fondo profundo” entendido como el espacio ulterior y extremo de una realidad que se oculta detrás de la imagen perfecta. Y lo hace desde una estética de apropiación, que exagera lo tosco y lo abyecto del acontecer mismo.

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

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Los cuerpos crepusculares de las fotografías, sometidos  a la exacerbación subjetiva de un deber ser (ROJAS, 2010:4) se relacionan con el sometimiento fundamentado por Judith Butler  cuando señala que el poder de la sujeción es un poder que moldea la identidad, activándola y formándola (2001:96). Dicho de otro modo, es sobre el cuerpo del sujeto que se obliga a formatear un modelo de obediencia.

En la serie de fotografías de Paula, la pérdida referida al borramiento, a la obsolescencia programada, acaso ¿no es una forma de sometimiento acceder a los modelos estéticos naturalizados desde el control y el manejo de las pulsiones humanas? Los cuerpos repiten el molde descrito, pues son libres supuestamente en su elección de estar allí o no. Sin embargo, posiblemente reaccionan a una colonización silenciosa, a un estilo y molde de dominación coercitiva como nos señala Judith Butler.
Paula López replica en la ejecución de la apropiación de las imágenes, un lenguaje visual de sutil violencia; en la sutura, en los ganchos metálicos y la posibilidad de los pliegues sobre los cuerpos, como si estas fueran estructuras ortopédicas de corrección y camuflaje, creando una perspectiva crítica desde el lenguaje de la representación del cuerpo femenino.


Archivo fotográfico, cuerpo, desecho

Desde otra perspectiva, los archivos encontrados por Paula López no pueden ser más desmembrados, ausentes y discontinuos. Como cuerpos anónimos estos ya se encontraban en un estado de “olvido” antes que el Centro de Estética los desechara como material de registro médico; no siendo parte en la actualidad, de un presente que los reconstituya o un cuerpo que los extrañe e idealice.

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Ana María Guasch nos señala que los archivos trabajados por los artistas, generan normalmente disrupciones y fisuras al concepto continuo de la historia (GUASCH, 2011: 179), que “reclama siempre un enésimo retorno a lo real”. En este caso queda la interrogante sobre las fisuras de la imagen, sobre cuál es la historia que se reclama; puede ser la del olvido que la artista recupera, exacerbando con sus gestos e intervenciones un algo grotesco. No únicamente desde la imagen y el concepto de violencia oculto, sino que, desde un todo que enlaza estos cuerpos a una mirada exigente de perfeccionismo y a verlos como parte de una historia global sobre obsolescencia y desecho.

En el desarrollo y proceso creativo, Paula López comenta que se encontraba “fantaseando con varias fórmulas de representación para hablar del tema del sometimiento del cuerpo a las condiciones de un ser femenino que debe verse bien”. Esta idea de un Ethos femenino,  fue planteado por San Juan Crisóstomo en la época medieval cuando se refirió  a que la mujer es sólo un cuerpo: “La totalidad de la belleza de su cuerpo no es sino flema, sangre, bilis, mucosidad y el fluido del alimento digerido” (citado por Velasco).  O sea, sin alma, solo imagen, solo cuerpo, solo trampa.

Paula López entiende el discurso construido por la historia, sin embargo, lo que parece relevante transitar, es por un discurso simbólico de la intervención, en la relación acomodada por el tiempo entre miradas dominadoras y dominadas. Entre lo soterrado desde la acción médica a  la condición de un cuerpo que se exige y es exigido, siempre estar afuera, siempre estar listo para ser visto.

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Fotolibro Este cuerpo no es mio de Paula López Droguett

Alejandra Castillo en Cuerpo, imagen, señala: “De ahí que podamos afirmar que no hay cuerpo sin inscripción que lo narre, no hay cuerpo sin una norma que lo describa” (2015:46) para dar a comprender que en el cuerpo se hacen visibles todas las lecturas de su ordenamiento, sometimiento y transformación. Y precisamente, lo que narran estos cuerpos es que son cuerpos sin rostros, solo carne, solo objetos a ser reparados para ser posteriormente exhibidos en su rol de “mujer”, similar a una mercancía de cambio y desecho.

“…..pareciera no ser casual invocar las palabras “mujer” y “cosificación” en cercanía. La mujer exige ser exhibida, ser puesta “afuera”, escribe Castillo (2015:46), mencionando que bajo la lógica impuesta por el archivo pornográfico el cuerpo de la mujer siempre se encuentra en un doble juego de ocultamiento y exposición.

En el fotolibro “Este cuerpo no es mío”, los cuerpos encontrados por Paula López deseaban seguir siendo exhibidos, estar vigentes en el afuera, no esconderse, verse bien bajo las normas y subjetividades rentables que promueven los avisos publicitarios, la tv, las modelos. Volverse la imagen que se aspira, la de la cintura de avispa, la de los senos voluptuosos o contrariamente, diminutos. Lo que dicte la moda, y los tiempos de la moda.
Si retomamos la historia, el archivo encontrado y su estatuto de desecho, se ve en ellos  la pulsión de la exposición, el deseo de seguir vigentes  como cuerpos bajo las reglas dictaminadas por una estructura cultural que cruza la historia y la estética.  Imágenes que bajo el ojo y la manipulación de la artista,  se construyen  como cuerpos residuales, reflejos críticos y visuales de una historia de dominación.

Bibliografía:
BARTHES, ROLAND (2006) “La cámara lucida”, Ed. Paidós Comunicación: Argentina
BUTLER, Judith (2001) Mecanismos psíquicos del poder. Teorías sobre la sujeción” Ed. Cátedra: Madrid
CASTILLO, Alejandra (2015) “Imagen, cuerpo” Ed La Cebra: Buenos Aires
GIRALDO S. Astrid. (2014), “Retratos en Blanco y Negro: el problema del sexismo y racismo en la obra de la artista colombiana Liliana Angulo”, Beca Mincultura.Libroelectrónico
GUASCH, A María (2011) “Arte y Archivo, 1920-2010. Genealogías, tipologías y discontinuidades” Ed AKAL: España
HUBERMAN, Didi (2012)”Arde la Imagen” Ed. Serieve: México. p. 48
MARTINEZ-COLLADO, Ana (2008), “Tendenci@s Perspectivas feministas en el arte actual”. Ediciones Cendeac: Murcia
PRECIADO. P.B. (2008) “Testo Yonki”, Historia de la Tecnosexualidad. Ed. Espasa: España.
ROJAS, S. (2010). “Cuerpo y globalización”, texto conferencia Auditorio Facultad de Artes, Universidad de Chile (Campus Las Encinas), en el ciclo “Trazos de Cuerpo” dictada el 22/09/2010
VELASCO, A.E. (2002) El cuerpo y sus significados: La perspectiva renacentista. Encontrado en http://sincronia.cucsh.udg.mx/velasco02.htm el 12/09/2015.

*Una versión del texto fue publicado en la web CirculoA http://www.circuloa.com/archivo-y-subversiones-sobre-el-cuerpo-escindido-del-fotolibro-este-cuerpo-no-es-mio-de-paula-lopez-droguett/

* El proyecto Este cuerpo no es mío fue ganador del concurso fotolibro en FOCO 2014, Coquimbo.