aprox. 50.300.000 de Felipe Abreu

 

El proyecto aprox. 50.300.000 de Felipe Abreu (Brasil,1989) ha sido producido entre los años 2015 y 2017. Trata sobre la “crisis migratoria” en Europa utilizando la apropiación de imágenes periodísticas encontradas en Google 1.
En el trabajo de Felipe Abreu, se ha hecho una selección y posterior edición de las imágenes con las cuales construye la jornada de un migrante en territorio europeo para finalizar en la construcción de un fotolibro presentado en marzo 2017 por la editorial Vibrant, en la ciudad de São Paulo, Brasil.

Presentamos el texto de Ana Luisa Lima, Fantasmagoría de lo real e invención de las verdades; que se incluye en el libro recién producido.  Ana Luisa Lima es brasilera, investigadora independiente, crítica de arte y editora de la revista Tatuí.

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Fantasmagoría de lo real e invención de las verdades sobre el fotolibro aprox. 50.300.000 de Felipe Abreu.

Es cierto que cuando intentamos revisar las caras más sombrías de la historia humana Occidental, pronto nos ocurre que pensamos en la Edad Media, recordando el oscurantismo y la violencia bajo los escudos religiosos y arbitrarios de sus actos; dogmáticos en sus códigos, verticales y aplastantes en sus ejercicios de poder.

El Iluminismo llega, por tanto, como ideario de emancipación: a través de la razón y del foco antropocéntrico. La humanidad parecía tener mejores oportunidades de crear modos de existir más igualitarios, distantes de los reinados y de los “dioses unilaterales” a los cuales muy pocos tenían la suerte de acceder, “comprender” y ejecutar sus voluntades. Sin embargo, en este campo de la “razón”, en lo cual parecíamos estar protegidos de la arbitrariedad, los Tiempos Modernos demuestran que estamos debajo de otro tipo de sombra, diferente de aquella, pero igualmente perversa en la cual religiosidades y “racionalidades” conviven creando otras realidades Fantasmagóricas.

No es necesario conocer mucho de retórica para darse cuenta de cómo un discurso puede doblar un concepto siempre que sea necesario, para reafirmar una cultura hegemónica. Los conceptos de democracia, justicia, bien común, etcétera, ni siquiera tienen la oportunidad de ser realizados en la práctica para lo que fueron idealmente construidos. Porque la propia construcción de estos conceptos estuvo fundada en formas de ser y estar en el mundo que nunca incluyeron todos los tipos de personas. Peor, estas solo pasan a existir y existen para reafirmar la jerarquía de una cultura sobre las otras, o de un grupo sobre los otros, incluso un género sobre lo otro, como cosa natural. La ‘Ficción de Superioridad’ ha establecido jerarquías reales: la humanidad sobre las otras especies, algunas culturas sobre las otras, algunos grupos (sociales, étnicos, etcétera) sobre los otros, el hombre sobre la mujer, algunas mujeres sobre otras mujeres y los siempre sumisos: niños, viejos, los considerados locos. Esta pequeña operación ideológica se ha tornado en la célula-tronco de este cuerpo social, mundializado por el capital, cuyo funcionamiento es siempre anómalo, grotesco, enfermo. Y que es en esta anomalía perversa que el sistema se autoalimenta.

¿Quién iba a decir que el exceso de racionalidad pondría a la humanidad en jaque? La tecnología torna posible de una manera exponencial el acceso a la información. Pero queda claro que la información en sí no es capaz de producir conocimiento que abra acceso a las verdades. Las verdades están deshilachadas en las construcciones narrativas producidas por las jerarquías hegemónicas. Son estas las “Ficciones de Superioridad” que se reproducen y se auto sostienen a través de una visibilidad selectiva de ciertas realidades al institucionalizarse la Fantasmagoría. Porque dentro de ella, no se permite contemplar todos los matices y múltiples visiones de un acontecimiento histórico; apenas se concentran en reafirmar estéticas-discursivas que naturalizan aberraciones políticas, económicas y sociales. Por detrás del fácil acceso, una producción inconmensurable de imágenes busca satisfacer a esta necesidad de producir fantasmas de la realidad. Cuando se enfrenta con un número ilimitado de imágenes que discursan sobre conflictos, guerra, y todo tipo de agonía en el globo, un proceso de “racionalización” se instala. Casi siempre cedemos el programa estético hegemónico a nuestras necesidades de apaciguamiento personal. Delante de los absurdos cotidianos concordamos en naturalizar el fantasmagórico.

El arte, no obstante, puede ser una oportunidad para abrir puertas y reconstruir las verdades. Especialmente en el campo de las imágenes, desvelar como un programa estético hegemónico lleva en sí discursos y estos discursos producen realidades, reinventando modos de ser y estar en el mundo. El campo de la fotografía y demás lenguajes de las artes visuales aún parecen ser el lugar de las trincheras en la producción de conocimiento. La reinvención estética, la desconstrucción de las formas son también la desprogramación de contenidos que sostienen modos de existir obscuros y verticales.

De alguna manera vamos a estar a salvo de las Ficciones. Los acontecimientos no son producidos por realidades pero por la capacidad humana de inventar y proyectar esas creaciones. Lo que se desea, todavía, es que las ‘Ficciones Génicas’, esas que llevan elementos primordiales capaces de crear nuevas realidades, tomen formas más libertarias, multivisionarias y horizontales. De otra forma, si se cambian los contenidos, pero no las maneras de existir, estaremos entregados a un ciclo perverso de ‘Ficciones de Superioridades’ en lo cual se puede cambiar a los protagonistas, pero siempre estarán los aplastados por las mismas narrativas cuya perversidad negará los rostros de los victimados. A aquellos que tienen la sangre derramada como ‘cosa natural’, siempre se les niega protagonismo e historiografía.

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000, 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000, 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000, 2015-2017

Felipe Abreu, aprox. 50.300.000, 2015-2017

Felipe Abreu: https://felipeabreu.carbonmade.com/projects/5819133

nota

  1.  Hace un leve alcance al trabajo Googlegramas del fotógrafo y crítico español, Joan Fontcuberta