Continuum de Catalina González

“¿A qué pueden dar forma los hombres? A todo. A la naturaleza, a la sociedad humana, a la
humanidad”

Jean Luc-Nancy

 

La muestra Continuum de la artista chilena Catalina González (1979) se está presentando desde mediados de julio en galería Patricia Ready. Esta  propuesta nace desde una investigación a la materialidad del desierto nortino que lleva desarrollando por más de cuatro años, enfocada en las materialidades del desierto  y en los procesos de los relatos históricos como políticos. Continuum se encuentra en exhibición  desde el día 20 de julio y podrá verse hasta el 25 de agosto.

 

Serie Pampa Negra, fotografía digital, 2016

Serie Pampa Negra, fotografía digital, 2016

Algunos territorios pueden visualizarse externos a una línea natural del tiempo. Es decir, existir en la idea de un Pathos circular entre pasado y presente o en la idea de un fragmento anacrónico y aislado, en el cual la experiencia nos sugiere una sucesión de acontecimientos persistentes y repetidos. Un Continuum temporal que insiste en una memoria prolongada, posible de ser desvelada en los signos y marcas que vuelven o aparecen en el presente. En este caso, en las zonas nortinas comprendidas en el pueblo de Pisagua y sus alrededores.

Si lo luminoso es una parte sustancial para visualizar el desierto, varias imágenes de Continuum se desdoblan en antitéticas observaciones de un tiempo que es a la vez “opaco” y doloroso, todavía actual y sintomático en relación a la historia y a un amplio curriculum de cuerpos violentados. Dentro de este marco, los trazados de la serie fotográfica Pampa Negra (2016) resaltan en la forma de extraños geoglifos blancos. Nada orgánicos, corresponden a trazados militares realizados en yeso, diseñados con la finalidad de consolidar una puntería y con esto, abatir y hacer desaparecer los cuerpos-otros. No se sabe demasiado sobre la fecha de origen, pero a partir del efecto de filtro y técnica de forzado que realiza Catalina González, estas marcas resisten como presencias continuas de muerte; al capturar las fotografías un territorio de guerra que logra mantenerse en el tiempo semejante a un signo ideológico y táctico. En este aspecto, los signos fantasmales de las imágenes serían homologables a los signos señalados por Ángel Rama, en el sentido de ser construidos para permanecer inalterables en el tiempo; y de este modo, “seguir rigiendo la cambiante vida de las cosas dentro de rígidos encuadres” 1

Las marcas en las obras de Continuum exponen y trafican con la presencia de una marca nunca ida. En el video de Circunvoluciones, los cuerpos monocromáticos giran, se contorsionan y marchan. Son cuerpos femeninos pertenecientes a la artista y a mujeres ex sobrevivientes de las cárceles creadas para ellas en el pueblo de Pisagua (principio de la dictadura militar chilena). En el video, surge un paisaje de experiencia psíquica posible de percibirse en un algo “encriptado” y latente; una “manifestación residual de la persistencia fantásmica de un duelo irresuelto” 2. Es decir, marcas en el paisaje que son percibidas como un trauma soterrado, en la deuda y en la resonancia de una memoria olvidadiza.

Sin duda, esto “encriptado” tiene estrecha relación con el performance que el grupo de mujeres realiza en Circunvoluciones, pues fue inspirado como relata la artista, por las fotografías que el alemán Miguel Herberg logró capturar de la cárcel de prisioneros en Pisagua en el año 1974.

 

Circunvoluciones, video instalación , 5'51'', proyección en loop sobre yeso, 2017

Circunvoluciones, video instalación , 5’51”, proyección en loop sobre yeso, 2017

Damero, video instalación, 7'44'', proyección en loop sobre vidrio, 2017

Damero, video instalación, 7’44”, proyección en loop sobre vidrio, 2017

 

Pese a esto— y contra todo esto— la acción de los cuerpos femeninos cruza igualmente otros significados de ritualidad, en la dimensión de colectividad conectada sobre el territorio; aquella que cambia los signos de guerra del trazado militar por otros de acción y vida. No en una representación exhibicionista de cuerpos/víctimas, sino, como presencias modificadoras y vitales que se dan desde el sencillo rito del performance, realizado por mujeres que potencian un nuevo trazado y significados de las memorias vívidas y por venir.

En la historia del arte en Chile, es indiscutible no hacer un cruce con obras como las realizadas por la artista Lotty Rosenfeld o el poeta Raúl Zurita, por citar algunos, que anteceden el paisaje chileno para pensarlo políticamente. El signo de la marca de Rosenfeld realizada en el año 1981 — plena dictadura militar— transgrede entre otros significados, el signo de la muerte cambiándolo por uno de vida 3.

Hoy, los emplazamientos y las lecturas son distintas. La mirada de Catalina González, es aguda en anudar sutiles asociaciones temporales, de una marca del duelo e historias presentes, a las resonancias de un territorio donde la economía extractivista y neoliberal produce condiciones adversas propiciadoras de la desaparición de los individuos y la materia.

Como en un Continuum, en esta significación la plusvalía de la faena es medida en la sala de la galería con su forma de residuo material; en su metaforicidad de material arrancado y depositario. Puesto que al trazar la forma de un damero, la artista con el huiro negro sigue un diseño pre contemplado, visto en las fotografías del alemán Miguel Herberg, donde es posible observar las barracas de los presos políticos en la dictadura militar. Al mismo tiempo, vemos proyectada la faena del huirero que continúa la traza de un diseño posiblemente ya marcado (y herido) en el paisaje.

Es en estos cruces metafóricos de una violencia naturalizada, que es signo y muerte a la vez, que se observan los factores que acontecieron en los siglos XIX y XX en el norte y en Pisagua; y como indica la artista, posibles de seguir observándose de múltiples maneras en el presente. En un Continuum que elabora una crítica y aguda mirada; en las fotografías de sus marcas, en lo persistente del duelo, en la desaparición, en la ramificación de tiempos y cadenas atadas de tantas memorias.

(Texto catálogo)

Instalación, vista general, galería Patricia Ready, 2017

Instalación, vista general, galería Patricia Ready, 2017

Instalación, vista general, galería Patricia Ready, 2017

Instalación, vista general, galería Patricia Ready, 2017

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Bibliografía

AVELAR Idelber.  Alegorías de la derrota: La ficción postdictatorial y el trabajo del duelo. Tesis, Universidad Arcis.
RAMA, Ángel. La ciudad letrada, Montevideo, Ediciones Arca, 1998
RICHARD,  Nelly. Una resta de sentido, en Desacato. Sobre la obra de Lotty Rosenfeld, Santiago, Ed. Francisco Zegers, 1986.

 

Continuum de Catalina González

20 julio -25 de agosto
Galería Patricia Ready
Espoz 3125, Vitacura
Santiago | Chile

https://www.cata-gonzalez.com/

Catalina González: Licenciada en Bellas Artes por la Universidad ARCIS. En el año 2007 recibe el premio Bicentenario Arte Joven MAVI y en el 2015 el primer premio en el concurso Entre Cha.co & Finlandia por su obra Umbra. Ha sido invitada a exponer en Chile y el extranjero. Entre sus exposiciones individuales destacan Galería AFA, Galería Animal, Galería Patricia Ready, Centro Cultural Estación Mapocho y AIAV Akiyoshidai-Japón. Ha participado en ferias de Arte Contemporáneo como ArtBo, Bogotá, Colombia;  Scope, Miami, EEUU; Lima Photo, Perú; MACO, México y en residencias de arte en Chile, Austria y Japón. La artista habita en el norte de Chile desde el año 2013, generando un cuerpo de obra de exploración de márgenes territoriales signados por la memoria y el desierto de Atacama.

 

nota

  1.  Ángel Rama se refiere a los signos construidos como contenedores peculiares de virtud para “ permanecer inalterables en el tiempo y seguir rigiendo la cambiante vida de las cosas dentro de rígidos encuadres. ( 2008;21)
  2.  Idelber Avelar, en relación a las teorías de Nicolás Abraham y María Torok
  3.  Nelly Richard (1986) en Una resta de sentido, 1986